Descubre lo que dice la evidencia científica actual sobre correr con una hernia o discopatía lumbar: derribando mitos.
A diario recibo personas con dolor lumbar, hernias, discopatías o artrosis.
Muchos llegan tristes, confundidos y desmotivados, porque les han dicho que nunca más podrán trotar o correr, ya que “el impacto les hará mal”.
Quiero compartirte estos estudios recientes para que veas que la ciencia hoy nos muestra otra realidad: una visión actualizada, muy distinta a ese enfoque antiguo que, lamentablemente, aún se sigue repitiendo.
¿Por qué antes se prohibía correr a personas
con hernia o dolor lumbar?
1️⃣ Un enfoque biomecánico tradicional y limitado
Durante mucho tiempo, la columna vertebral se entendió bajo un modelo puramente biomecánico:
- Se asumía que la columna era frágil y vulnerable a los impactos.
- Los discos intervertebrales se veían como estructuras que se “gastan” inevitablemente bajo carga repetitiva (como correr).
- Se interpretaba cualquier imagen con cambios degenerativos como algo grave, sin considerar la adaptación normal de los tejidos.
Esto generó miedo al movimiento: se pensaba que correr, al ser una actividad de impacto, comprimiría en exceso los discos, acelerando la degeneración y causando dolor o lesiones.
Cita del artículo Shu et al. (2024):
“En los primeros estudios de los años 90 se evaluaba la columna midiendo la altura del cuerpo o la columna vertebral como sustituto de la condición de los discos. Se observaba una reducción temporal de la altura tras correr, interpretada como un signo negativo.”
Sin embargo, la reducción temporal de altura es algo normal: los discos pierden agua bajo carga y la recuperan en reposo. Hoy se entiende como un proceso adaptativo y reversible.
2️⃣ El miedo se reforzaba desde la consulta
El estudio de Neason et al. (2025) muestra cómo las creencias negativas siguen presentes porque muchos profesionales de la salud siguen transmitiendo mensajes basados en ese modelo antiguo:
- ❌ “Correr daña la espalda”
- ❌ “Tu columna es frágil, mejor nada de impacto”
- ❌ “Quédate en reposo hasta que no tengas dolor”
Según los participantes del estudio:
“Las creencias negativas provenían de la experiencia previa y de los profesionales de la salud.”
Este mensaje fomenta la kinesiofobia (miedo al movimiento) y lleva a evitar actividades que, bien planificadas, podrían ser seguras y beneficiosas.
3️⃣ ¿Qué demuestra la evidencia actual?
Hoy, la ciencia ha avanzado gracias a mejores métodos de evaluación (como resonancia magnética avanzada) y estudios longitudinales:
- La revisión sistemática (Shu et al., 2024) encontró que, en corredores habituales, los discos tienden a mostrar mayor contenido de agua y mejor estructura comparados con personas sedentarias.
- El impacto a corto plazo es transitorio y reversible, mientras que el estímulo mecánico bien dosificado puede favorecer la salud del disco.
El estudio con personas con dolor lumbar crónico (Neason et al., 2025) mostró que con un programa de correr-caminar de 12 semanas:
- Los participantes redujeron el dolor y la discapacidad.
- Perdieron el miedo a correr.
- Descubrieron que la actividad no empeoró su columna; al contrario, se sintieron más seguros.
✔️ Clave: pasar de un modelo de “protección excesiva” a uno activo
Este cambio refleja la transición del modelo puramente biomecánico a un modelo biopsicosocial, que reconoce:
- La capacidad adaptativa de los tejidos.
- La importancia de mantenerse activo.
- Que el miedo y las creencias influyen tanto como la estructura física.
En resumen: Prohibir correr solo por tener una hernia o dolor lumbar es un mito heredado de una visión incompleta. Hoy, la recomendación se basa en adaptar la carga, evaluar cada caso y progresar de forma individualizada.
“El movimiento bien planificado no daña: ayuda a tus discos a mantenerse saludables y a ti, a vivir sin miedo. Consulta, evalúate y vuelve a moverte con estrategia.”
“Una asesoría profesional es clave: marca la diferencia en tu tratamiento. Si vives en La Serena o Coquimbo, agenda tu evaluación con un kinesiólogo especializado.”
Basado en:
✅ Estudio Shu et al. (2024)
Shu, D., Dai, S., Wang, J., Meng, F., Zhang, C., & Zhao, Z. (2024). Impact of running exercise on intervertebral disc: A systematic review. Sports Health: A Multidisciplinary Approach. https://doi.org/10.1177/19417381231221125
✅ Estudio Neason et al. (2025)
Neason, C., Samanna, C. L., Tagliaferri, S. D., Belavý, D. L., Buntine, P., Clarkson, M. J., Miller, C. T., Mitchell, U. H., Mundell, N. L., Scott, D., & Owen, P. J. (2025). Fears and beliefs about running in adults with chronic low back pain: A mixed methods study from the ASTEROID randomised controlled trial. Sports Medicine – Open, 11(66). https://doi.org/10.1186/s40798-025-00861-6
